maravillas del mundo animal
La danza de la abeja
Cuando se trata de dar buenas señas, la abeja se lleva la palma. Una abeja exploradora que ha hallado una buena fuente de néctar realiza una "danza de la miel" para decirles a las otras abejas dónde están las ricas flores. Sus movimientos siguen un orden definido que indica la distancia y la dirección del campo donde están las flores. Las exploradoras informan acerca de la clase de flor repartiendo muestras del néctar recolectado. Si el alimento está a más de 100 metros, la exploradora describe la cifra 8 en su danza. La parte en que se cruza el 8 indica el ángulo en referencia al sol. Cuando la fuente de néctar está a menos de diez metros, la danza es circular. Esas danzas circulares van tomando forma de hoz a medida que aumenta la distancia, hasta convertirse gradualmente en un ocho. Como la danza indicadora de la dirección es tan exacta, las abejas tienen toda la información que necesitan para ubicar y comunicar la fuente del néctar. La dirección está indicada por el paseo sobre el cruce del número ocho. Una corrida hacia arriba indica que el alimento está en dirección del sol; una corrida hacia abajo indica lo opuesto, y los ángulos intermedios se indican mediante corridas a la derecha o a la izquierda. Las muestras de néctar, sirven para la identificación.